Un nuevo informe de las Naciones Unidas concluye que los primeros veinte años de este siglo han sido testigos de un «asombroso» aumento de las amenazas de origen natural y que «casi todas las naciones» han fracasado en la prevención de la «ola de muerte y enfermedad» causada por la pandemia COVID-19.
El estudio se publica con motivo del Día Internacional para la Reducción del Riesgo de Desastres que se celebra el 13 de octubre, indica un comunicado colgado en el portal de la ONU.
Se trata de un llamamiento urgente a todos los países a prepararse mejor ante todas las catástrofes, desde terremotos y tsunamis hasta recientes amenazas como el coronavirus.
Los datos de la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR) indican que las naciones ricas han hecho poco para hacer frente a las emisiones contaminantes que están ligadas a las amenazas climáticas que constituyen la mayor parte de los desastres climáticos de hoy en día.
Aumentan las amenazas de origen natural
El informe constata que el importante aumento de emergencias climáticas se debió al incremento del número de desastres que fue liderado por las inundaciones que supusieron un 40% del total de las catástrofes afectando a 1650 millones de personas-, seguidas por las tormentas -28%-, los terremotos -8%- y las temperaturas extremas -6%.
Pese a las promesas de la comunidad internacional de reducir el aumento de la temperatura mundial a 1,5 grados centígrados por encima de los niveles preindustriales, Mizutori calificó de «desconcertante» el hecho de que las naciones sigan «sembrando conscientemente las semillas de nuestra propia destrucción, a pesar de las evidencias y las pruebas de que estamos convirtiendo nuestro único hogar en un infierno inhabitable para millones de personas».
Le puede interesar:






































