Cali, Colombia – 21 de agosto de 2025. Una explosión ocurrida este jueves en inmediaciones de la Escuela Militar de Aviación Marco Fidel Suárez, en Cali, dejó un saldo preliminar de seis personas fallecidas y más de 50 heridas, según reportaron las autoridades locales.
La Alcaldía de Cali confirmó que el hecho se registró sobre la carrera 8, cerca de la base aérea, y aseguró que los accesos y salidas de la ciudad fueron reforzados tras el atentado. El alcalde Alejandro Eder informó que los servicios de emergencia atendieron a decenas de heridos, de los cuales al menos 10 fueron trasladados a hospitales. Además, anunció una recompensa de 400 millones de pesos colombianos (cerca de 100.000 dólares) para quien entregue información que ayude a identificar a los responsables.
El presidente Gustavo Petro calificó lo ocurrido como una “reacción terrorista” y señaló en su cuenta de X que el ataque podría estar vinculado a las disidencias de las FARC, en particular a la columna Carlos Patiño, aunque hasta el momento ninguna organización se ha atribuido la autoría.
Por su parte, la Fuerza Aeroespacial Colombiana confirmó que el atentado fue ejecutado mediante un carro bomba y condenó el ataque.
Este hecho se suma a una serie de episodios violentos registrados en el suroccidente del país. En junio, varias acciones armadas en Cali y municipios del Cauca dejaron siete muertos y 28 heridos. Según la Fiscalía, esos ataques habrían sido una represalia por la muerte de un cabecilla de las disidencias en 2022.
De manera simultánea al atentado en Cali, un helicóptero de la Policía Nacional fue derribado en el municipio de Amalfi, Antioquia, lo que provocó la muerte de al menos ocho agentes y dejó otros ocho heridos. El ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez, atribuyó este hecho al Frente 36 de las disidencias de las FARC.
El panorama de violencia refuerza las alertas de seguridad en varias regiones del país, mientras el gobierno busca contener la ofensiva de los grupos armados ilegales.






































