SANTO DOMINGO. La falta de fiscalización de la corrupción ha hecho un “daño enorme” a América Latina, permitiendo el acceso al poder de figuras como Jair Bolsonaro, el actual presidente de Brasil, quien representa a la derecha, concluyó Ernesto Ottone, sociólogo chileno y doctor en Ciencias Políticas por la Universidad de París III, al abordar el tema de “Los movimientos sociales en América del Sur: Interpretaciones e Implicaciones para la República Dominicana”.
En la actividad académica organizada por el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC) y Seguros Reservas, con el objetivo de abrir un diálogo entre actores de los partidos políticos y analistas locales de la realidad regional, Ottone precisó que en Brasil la población votó por Bolsonaro por el miedo a la criminalidad y a la corrupción.
Al analizar el contexto latinoamericano, el catedrático chileno dijo que los países de la región enfrentan un crecimiento de la informalidad laboral; el estancamiento de la caída de la desigualdad y del perfeccionamiento de la democracia, una frágil división de los poderes del Estado, así como el aumento de la criminalidad y la corrupción.

“En la medida que las instituciones democráticas no controlen, no fiscalicen y no estén alerta, va a haber más corrupción”, enfatizó Ottone, quien planteó que en los países latinoamericanos la democracia ha perdido prestigio, lo que implicará un esfuerzo político enorme.
“No es solo la economía, es también la política y lo social, hay una cultura del miedo, hay una caída, una degradación de la actividad política, de la capacidad de la reflexión política. Las emociones lo ocupan todo, son parte de la política y nadie se puede imaginar una política de laboratorio, de gabinete, es también relación, empatía y con eso la democracia tienen una deuda muy grande respecto a su desarrollo actual”. L, argumentó el experto suramericano.
Ottone señaló, además, que la extrema desigualdad que se evidencia en los países de la región es incompatible con la democracia. “Nada obliga a que haya democracia, la preferibilidad ha caído y no hay una causa, es multicausal”.






































